Guarne: alertan por vertimientos que llegarían a La Mosca
Por Margarita Rico

Guarne: alertan por vertimientos que llegarían a La Mosca

Vertimientos en Guarne: alerta por la quebrada La Mosca

Una inspección ambiental en la vereda El Salado, en Guarne, identificó descargas de aguas residuales industriales que, según el reporte de El Colombiano, llegaban al sistema de aguas lluvias y podían alcanzar la quebrada La Mosca. La revisión se realizó en una planta agroindustrial dedicada al procesamiento de aguacate. La autoridad ambiental habría establecido medidas correctivas, mientras la Alcaldía verifica aspectos sanitarios, administrativos y de uso del suelo del establecimiento.

Una inspección ambiental en zona rural de Guarne encendió las alertas por el manejo de aguas residuales industriales en una planta dedicada al procesamiento de aguacate. El caso involucra descargas que, de acuerdo con el reporte de El Colombiano, llegaban al sistema de aguas lluvias del predio y después continuaban por un drenaje vial conectado con la quebrada La Mosca.

La visita fue realizada por la Cornare, autoridad ambiental que ejerce funciones de evaluación, seguimiento y control en su jurisdicción. La inspección se produjo después de que habitantes del sector presentaran quejas relacionadas con posibles afectaciones ambientales.

El reporte periodístico señala que el establecimiento desarrolla actividades relacionadas con la transformación del aguacate, incluida la extracción de aceite. Durante la revisión se identificaron descargas de efluentes industriales y acumulación de residuos orgánicos al aire libre.

La información disponible no permite establecer la magnitud de una eventual afectación a la quebrada ni determinar qué sustancias habrían llegado efectivamente al agua. Para precisar ese punto se necesitan los resultados de los análisis técnicos correspondientes.

¿Qué encontró la inspección ambiental?

Según la publicación, uno de los principales hallazgos fue la existencia de descargas de aguas residuales industriales hacia una red destinada a recibir aguas lluvias. Desde allí, los efluentes seguían el drenaje de una vía conectada con la quebrada La Mosca.

La distinción entre estos sistemas es importante. Las aguas lluvias y las aguas residuales industriales no tienen las mismas características ni requieren necesariamente el mismo tratamiento. Cuando un establecimiento desarrolla procesos industriales, debe manejar sus descargas conforme a las exigencias ambientales aplicables a su actividad.

Durante la inspección también se encontró infraestructura destinada al tratamiento primario y secundario de las aguas residuales. Sin embargo, según el reporte, el establecimiento no presentó la caracterización fisicoquímica necesaria para acreditar las condiciones del agua descargada.

La existencia de equipos de tratamiento no demuestra, por sí sola, que el agua cumpla con los parámetros exigidos. Para evaluar su funcionamiento se necesitan registros, mediciones y documentación que permitan establecer las características del efluente y la eficacia del proceso.

La publicación también menciona dudas sobre la disposición final de los lodos generados durante el tratamiento y el manejo de líquidos utilizados en procesos industriales que emplean sustancias floculantes. Estos aspectos requieren revisión porque forman parte del manejo integral de los residuos producidos por una actividad agroindustrial.

¿Por qué preocupa una posible descarga a la quebrada?

La quebrada La Mosca es una fuente hídrica del Oriente antioqueño. La llegada de aguas residuales industriales sin tratamiento adecuado puede representar un riesgo ambiental, dependiendo de las sustancias presentes, su concentración, el volumen descargado y las características del ecosistema receptor.

No obstante, identificar una ruta potencial de descarga no equivale a demostrar que la quebrada haya sufrido un daño de determinada magnitud. Para establecerlo se requieren análisis del agua, información sobre los vertimientos y una evaluación técnica que permita determinar si existen alteraciones atribuibles a la actividad inspeccionada.

Por eso, la información sobre este caso debe diferenciar tres aspectos: los hallazgos observados durante la visita, los riesgos que estos podrían representar y las conclusiones que solo pueden establecerse después de los estudios correspondientes.

En el reporte consultado no aparecen resultados de laboratorio que permitan cuantificar una eventual contaminación. Tampoco se publica un balance de la calidad del agua antes y después del punto de descarga.

Residuos orgánicos y líquidos derivados del procesamiento

A los vertimientos se suma la acumulación de residuos orgánicos al aire libre. Según la publicación, esta práctica podría favorecer la generación de lixiviados, malos olores y la proliferación de insectos y otros vectores.

Los lixiviados son líquidos que se forman cuando el agua entra en contacto con residuos y arrastra sustancias presentes en ellos. Su composición depende del material, de las condiciones de almacenamiento y del tiempo de exposición al agua.

En una planta agroindustrial, el manejo de residuos debe contemplar su almacenamiento, recolección y disposición adecuada. Si los líquidos resultantes no se controlan, pueden desplazarse hacia el suelo o los sistemas de drenaje y aumentar el riesgo de afectación ambiental.

El reporte también señala que Cornare pidió que los lixiviados generados en el establecimiento fueran conducidos a un sistema de tratamiento. Para conocer el alcance de esta instrucción es necesario consultar el acto o requerimiento oficial, que permitiría establecer las obligaciones concretas y los plazos de cumplimiento.

¿Qué medidas se están tomando?

La publicación indica que la autoridad ambiental estableció medidas correctivas para evitar que las descargas continúen llegando al sistema de aguas lluvias y a la quebrada.

En paralelo, la Alcaldía de Guarne adelanta verificaciones relacionadas con los trámites sanitarios, administrativos y de uso del suelo del establecimiento. En ese seguimiento participarían dependencias municipales de productividad y medio ambiente, planeación y desarrollo, además de la Inspección Primera de Policía.

Son actuaciones diferentes. La autoridad ambiental revisa el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con los recursos naturales y los vertimientos, mientras que las dependencias municipales verifican los aspectos que corresponden a sus competencias.

El reporte no precisa si se impuso una sanción definitiva, si se ordenó suspender la actividad industrial o si existe un procedimiento sancionatorio formal en curso. Esos puntos no deben darse por establecidos sin consultar los documentos oficiales.

Qué falta por confirmar

Para completar el seguimiento, La Voz Paisa debería solicitar a Cornare el informe de la visita, las medidas correctivas adoptadas, los plazos establecidos y los resultados disponibles de las caracterizaciones del agua.

También es importante consultar a la empresa involucrada para conocer su versión, el funcionamiento de sus sistemas de tratamiento y las acciones que haya implementado después de la inspección.

La Alcaldía de Guarne puede precisar el estado de las verificaciones sanitarias y administrativas, mientras que la autoridad ambiental debe aclarar si existen mediciones que permitan establecer una afectación efectiva de la quebrada.

Hasta que se conozcan esos documentos, el hecho confirmado por la fuente periodística es la detección de condiciones que generaron una alerta ambiental y la adopción de medidas correctivas reportadas por la publicación. La magnitud del posible impacto hídrico sigue pendiente de confirmación técnica.

(Consulte aquí todas nuestras noticias)

  • Sin comentarios
  • 15 de octubre de 2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *