Gobierno anuncia plan de choque en salud
El Gobierno de Abelardo De La Espriella anunció la primera fase del plan de choque en salud, con el que busca destrabar medicamentos y procedimientos pendientes para más de un millón de pacientes en Colombia. El Ejecutivo identificó 1.069.196 usuarios con atenciones represadas y anunció un mecanismo extraordinario de compra de cartera a 0 % de interés y con un año de periodo de gracia. La estrategia tendrá seguimiento del Ministerio de Salud, la Superintendencia y la Adres.

Gobierno identifica más de un millón de pacientes con atenciones pendientes
El anuncio fue realizado por el presidente Abelardo De La Espriella después del Consejo de Ministros del 21 de septiembre de 2026.
Según las cifras presentadas por el Gobierno, entre enero y julio de este año se registraron más de 1,2 millones de reclamos ante la Superintendencia Nacional de Salud. De acuerdo con el Gobierno, cerca del 92 % estuvo relacionado con barreras para acceder a servicios y tecnologías en salud.
A partir del cruce de información disponible, las peticiones, quejas y reclamos y los datos de los aseguradores, el Gobierno reportó 1.069.196 usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes.
Entre los pacientes priorizados se encuentran personas con:
- Cáncer.
- Enfermedades huérfanas.
- VIH.
- Enfermedades neurodegenerativas.
- Enfermedades cardiovasculares y renales.
- EPOC y asma.
- Necesidad de trasplantes.
- Algunas condiciones de salud mental.
- Mujeres gestantes que requieren tratamientos esenciales.
Así funcionará la primera fase del plan de choque
El Gobierno explicó que el proceso tendrá cuatro pasos para hacer seguimiento a cada caso.
Primero se identificará al paciente y la atención que tiene pendiente. Luego se establecerá qué medicamento o procedimiento requiere y cuál es la entidad responsable de garantizarlo.
El tercer paso será destrabar los recursos necesarios para realizar la atención. Finalmente, las autoridades harán seguimiento hasta verificar que el medicamento haya sido entregado o que el procedimiento o tratamiento se haya realizado.
Esta primera fase busca cubrir a más de 700.000 usuarios con medicamentos pendientes y resolver las solicitudes de alrededor de 318.000 afiliados que esperan intervenciones médicas. La priorización contempla pacientes de acuerdo con su nivel de riesgo.
Gobierno anuncia compra de cartera a las EPS
Como mecanismo financiero para esta primera fase, el Gobierno anunció una compra de cartera dirigida, con una tasa de interés del 0 % y un periodo de gracia de 12 meses.
Según explicó el Gobierno, los recursos estarán destinados exclusivamente a financiar las atenciones contempladas en esta etapa. El presidente también señaló que no se reconocerán nuevamente servicios que ya hayan sido pagados.
La estrategia estará vigilada por una Mesa Técnica de Control, integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la Adres.
El mecanismo, además, no reemplazaría la responsabilidad permanente de las EPS de garantizar la atención de sus afiliados, según lo señalado por el presidente.
El Gobierno aún trabaja en los recursos del plan
Uno de los puntos que continúa en discusión es la disponibilidad de los recursos necesarios para ejecutar la estrategia.
El Gobierno ha planteado un plan de $10 billones relacionado con la promesa de estabilizar el sistema en los primeros 90 días, aunque señaló que la ministra de Salud, Ana María Vesga, reconoció que esos recursos no estaban disponibles en su totalidad y que el Gobierno estaba buscando las fuentes de financiación.
En paralelo, La República informó que algunas EPS acumulan obligaciones que podrían superar los $9 billones y explicó que la compra de cartera anunciada pretende aportar liquidez específicamente para las atenciones incluidas en esta primera etapa.
Por ahora, la primera fase se encuentra en proceso de implementación y el Gobierno deberá avanzar en la identificación de los casos, la asignación de responsables y la disponibilidad de los recursos para materializar las atenciones.
La Presidencia indicó que el propósito es que el seguimiento no termine con el registro de una reclamación, sino con la comprobación de que el paciente recibió efectivamente el medicamento o procedimiento requerido.